Precios ecommerce
Cuánto cuesta una tienda online en 2026
Una tienda online sencilla puede moverse entre 1.200€ y 2.500€, pero una tienda profesional con catálogo, pagos, transportes, impuestos, automatizaciones y mantenimiento puede superar con facilidad esa cifra.
Precios orientativos para crear una tienda online
Cuando alguien pregunta cuánto cuesta una tienda online, la respuesta rápida suele ser frustrante: depende. Pero sí se pueden dar rangos razonables para saber si un presupuesto está dentro de lo normal o si hay algo que conviene revisar.
Una tienda online básica, con pocos productos, diseño sencillo, configuración de pagos y transporte estándar, puede estar aproximadamente entre 1.200€ y 2.000€. Una tienda más cuidada, con estructura profesional, carga inicial de catálogo, textos, optimización SEO, analítica, rendimiento y pruebas reales, conexiones con otras plataformas, suele moverse entre 2.500€ y 6.000€.
Si hablamos de catálogos grandes, sincronización con ERP, reglas complejas de transporte, tarifas por zonas, marketplaces, facturación, automatizaciones o integraciones a medida, el presupuesto puede superar los 6.000€ o 10.000€ sin que sea necesariamente caro. En ecommerce, lo caro no es sólo montar la tienda: lo caro es montarla mal.
Qué factores influyen en el precio de una tienda online
El número de productos importa, pero no es lo único. Una tienda con 20 productos y muchas combinaciones, impuestos especiales, envíos condicionales, multialmacén, puede dar más trabajo que una tienda con 200 productos simples.
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Catálogo y combinaciones.
Productos simples, variaciones por talla/color, packs, descuentos, categorías, filtros y atributos cambian mucho el tiempo de configuración.
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Diseño y contenido.
No es lo mismo instalar una plantilla que diseñar una experiencia de compra clara, rápida y adaptada a móvil. También hay que preparar textos, imágenes, fichas y llamadas a la acción.
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Pagos y transportes.
TPV, Bizum, PayPal, transferencia, contrarreembolso, transportistas, zonas, tarifas por peso, envío gratuito o recogida en tienda añaden configuración y pruebas.
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SEO, analítica y seguimiento.
Una tienda debe poder medir ventas, conversiones, carritos, tráfico y errores. Si además se trabaja SEO, hay que cuidar categorías, URLs, metadatos, fichas y contenido.
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GEO para LLMs.
Además del SEO clásico, cada vez conviene preparar el contenido para asistentes de IA y modelos de lenguaje como Gemini o ChatGPT: fichas claras, datos estructurados, respuestas útiles, categorías bien explicadas y textos que ayuden a que la tienda sea entendible fuera del buscador tradicional.
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Integraciones.
ERP, CRM, facturación, proveedores, marketplaces, email marketing o sincronización de stock pueden convertir el proyecto en desarrollo web a medida.
WooCommerce o PrestaShop: qué conviene contratar
WooCommerce suele tener sentido si la tienda forma parte de una web WordPress, si el catálogo no es enorme o si necesitas combinar contenido, páginas corporativas, blog y venta online. Es flexible, pero necesita criterio técnico para no acabar con demasiados plugins. Puedes ver nuestro servicio de mantenimiento WooCommerce.
PrestaShop suele encajar mejor cuando la tienda es el centro del negocio: catálogo, pedidos, transportistas, descuentos, impuestos, multitienda o gestión ecommerce más intensiva. Es una herramienta potente, pero conviene mantenerla bien y evitar módulos innecesarios. Puedes ver nuestro servicio de mantenimiento PrestaShop.
Si todavía estás en la fase de creación, también puedes revisar nuestro servicio de diseño de tienda online. La decisión técnica debería tomarse antes de pedir presupuesto cerrado, no después.
Costes recurrentes de una tienda online
Una tienda online no termina cuando se publica. Hay dominio, hosting, correo, certificados, copias, mantenimiento, soporte, módulos, pasarelas de pago y posibles comisiones. Además, hay que corregir errores, revisar pedidos, actualizar componentes y proteger la tienda frente a spam, ataques o incompatibilidades.
Como orientación, el mantenimiento mensual de una tienda puede empezar alrededor de 79€ o 119€ al mes en proyectos pequeños, y subir cuando hay más cambios, catálogo, integraciones o soporte. Si la tienda factura, el mantenimiento no debería verse como un gasto secundario: es parte de la operación.
También conviene reservar presupuesto para mejoras. En ecommerce siempre aparecen ajustes: campos del checkout, emails transaccionales, transportistas, cupones, filtros, fichas, rendimiento, recuperación de carritos o medición de conversiones.
Qué empresa contratar para una tienda online
Contratar una tienda online sólo por precio suele salir mal. Una tienda toca pagos, datos personales, stock, correos, impuestos, seguridad y ventas. Hace falta una empresa que entienda diseño, pero también servidores, código, rendimiento y mantenimiento.
Antes de aceptar un presupuesto, pide que te expliquen qué plataforma usarán, qué incluye la carga de productos, qué pasarela de pago queda configurada, cómo se harán las copias, qué ocurre con las actualizaciones y quién responderá cuando falle un pago o un pedido no llegue.
Si tienes dudas sobre un presupuesto o sobre la plataforma adecuada, podemos orientarte desde un punto de vista técnico y ayudarte a evitar una tienda barata que luego sea cara de mantener.
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Una tienda online forma parte de un ecosistema más amplio: primero hay que entender el coste de crear una web profesional y después prever el mantenimiento mensual para que no se deteriore.
Puedes leer la guía sobre cuánto cuesta una página web y el artículo sobre cuánto cuesta mantener una página web.